A través de un entramado que abarca desde constelaciones satelitales propias hasta robotaxis autónomos e inteligencia artificial de vanguardia, el consorcio chino Geely redefine los límites tradicionales de la automoción. El software, la supercomputación y la fabricación automatizada están transformando el vehículo en un nodo inteligente global
La industria del automóvil atraviesa una de las mayores revoluciones tecnológicas de su historia. El vehículo ha dejado de ser un simple medio de transporte para convertirse en una plataforma inteligente donde el software, la conectividad, la inteligencia artificial y la electrificación operan de forma conjunta. En este escenario de profunda transformación, Geely ha consolidado un ecosistema tecnológico global que trasciende la ingeniería mecánica tradicional, abarcando desde infraestructuras espaciales hasta arquitecturas avanzadas de IA.
Estas tecnologías no funcionan de manera aislada, sino como un engranaje integrado que permite acelerar el desarrollo de vehículos más conectados y seguros.

Conectividad espacial y conquista del cielo urbano
Pocas compañías automovilísticas pueden afirmar que cuentan con su propia infraestructura espacial. A través de su filial Geespace, Geely ha desplegado una constelación de satélites de órbita baja bajo la red GEESATCOM. Este entramado está diseñado para garantizar servicios de comunicación y posicionamiento de alta precisión en sus futuros vehículos inteligentes, operando incluso en zonas de cobertura limitada y reduciendo la dependencia de infraestructuras externas.
En paralelo, la marca explora la tercera dimensión de las ciudades mediante Aerofugia, su proyecto enfocado en el desarrollo de vehículos eléctricos de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL). Estos «coches voladores» están concebidos para operar en el entorno urbano con propulsión eléctrica y sistemas de vuelo automatizado, configurando una de las apuestas más innovadoras de la movilidad actual.
Inteligencia Artificial y conducción autónoma avanzada
El avance hacia la automatización total tiene un nombre propio: EVA Cab. Presentado recientemente durante el Auto China 2026, se trata del primer robotaxi desarrollado específicamente en China. Este vehículo integra sensores de última generación y sistemas de procesamiento para interpretar su entorno en tiempo real, maximizando la seguridad y la navegación autónoma.
Para coordinar semejante nivel de complejidad, Geely ha introducido la arquitectura «Full-Domain AI 2.0». Esta plataforma de inteligencia artificial unifica y gestiona simultáneamente diversas áreas clave:
- Conducción inteligente y seguridad.
- Eficiencia en la gestión energética.
- Interacción con el usuario y sistemas multimedia.
El objetivo de esta arquitectura es que el automóvil optimice su rendimiento de manera continua mediante el aprendizaje automático y reciba mejoras a través de actualizaciones OTA (Over-The-Air).
Supercomputación, software propio y fabricación en la sombra
El entrenamiento de estos sistemas de inteligencia artificial y reconocimiento visual exige una capacidad de procesamiento titánica. Para ello, la compañía opera el «Xingrui Intelligent Computing Center 2.0», uno de los centros de supercomputación más punteros de la industria automovilística, dedicado a la simulación virtual y al análisis masivo de datos.
A nivel de usuario, la cohesión digital de este ecosistema se logra a través de FlymeOS, un sistema operativo inteligente del Grupo Xingji Meizu. Este software conecta a la perfección teléfonos móviles y vehículos mediante la interfaz específica Flyme Auto.
Finalmente, esta revolución tecnológica se materializa en la propia base industrial de la marca. En la localidad de Xi’an, Geely opera la denominada «Black Light Factory». Se trata de una planta de fabricación completamente automatizada que funciona en total oscuridad y sin apenas intervención humana. Un total de 696 robots gestionan los procesos de ensamblaje para garantizar una producción continua, sincronizada y de precisión milimétrica.
Con esta estrategia integral, Geely no solo construye vehículos, sino que afianza su posición como un referente capaz de fusionar tecnología y movilidad eficiente, apostando por un ecosistema que conecta infraestructuras, personas y máquinas.


