Los vehículos eléctricos e híbridos enchufables representan ya uno de cada cuatro turismos matriculados en España: LEPAS apuesta por ambas tecnologías
La filosofía de LEPAS, Conduce Tu Elegancia , parte de la idea de que cada usuario elija no solo el vehículo que mejor encaja con su personalidad, sino también la tecnología que mejor responde a sus necesidades de movilidad y estilo de vida. Y es por ello por lo que, tras el lanzamiento este verano del LEPAS L8 Súper Híbrido, buque insignia de la marca, LEPAS ampliará este año su gama en España con los nuevos L6 y L4, modelos que estarán disponibles tanto con tecnología híbrida enchufable como en versiones 100% eléctricas y que mantendrán el característico lenguaje de diseño Leopard Aesthetics de LEPAS.
Frente a una decisión de compra que durante décadas estuvo protagonizada principalmente por motores alimentados únicamente por gasolina y diésel, la electrificación ha multiplicado la oferta. El vehículo híbrido enchufable y el 100% eléctrico se han situado así entre las principales opciones para quienes buscan un automóvil con etiqueta Cero. Una elección con la que contribuir a una movilidad más sostenible, reducir el gasto económico y beneficiar de mayores facilidades de acceso a los centros urbanos.
Súper Híbrido: ¿Cuándo interesa adquirir un coche híbrido enchufable?
El híbrido enchufable se presenta como una alternativa especialmente interesante para aquellas personas que quieren aprovechar las ventajas de la movilidad eléctrica en sus desplazamientos cotidianos, pero necesitan al mismo tiempo la autonomía y flexibilidad necesarias para afrontar viajes de largo recorrido. Al combinar una batería recargable con un motor de combustión, este tipo de propulsión permite adaptar el funcionamiento del vehículo a dos escenarios de uso muy diferentes.
En el día a día, disponer de un punto de carga habitual en el domicilio o en el lugar de trabajo permite aprovechar al máximo su autonomía eléctrica. En el caso del LEPAS L8 Súper Híbrido, su batería de 18,4 kWh de capacidad homologa 90 kilómetros de autonomía eléctrica en ciclo combinado y 123 en ciclo urbano, suficientes para cubrir sin consumir una sola gota de combustible los recorridos diarios de muchos conductores.
La frente a un vehículo exclusivamente de gasolina resulta especialmente evidente en este tipo de ventaja de desplazamientos. Tomando como referencia un precio medio doméstico de la electricidad de 0,13 €/kWh, una carga completa de la batería tendría un coste aproximado de 2,40 euros, frente a los aproximadamente 9,20 euros que supondría recorrer esos mismos 90 kilómetros con gasolina a 1,70 €/litro y un consumo de 6 l/100 km, equivalente al registrado por el vehículo con la batería descargada. Es decir, una simple carga completa de la batería permitiría ahorrar cerca de 6,80 euros, alrededor de un 74 %, al recorrer esos 90 kilómetros en modo eléctrico.

¿Y cuándo interesa el vehículo 100% eléctrico?
Mientras que los vehículos híbridos enchufables combinan las ventajas de la conducción eléctrica con la flexibilidad que aporta mantener un motor de combustión, los completamente eléctricos prescinden por completo de este último elemento. Para aquellos conductores que disponen de un punto de carga en su domicilio y cuyos desplazamientos diarios encajan con la autonomía del vehículo, apostar por una propulsión exclusivamente eléctrica puede convertirse en una alternativa más lógica y eficiente.
En el vehículo eléctrico, toda la energía utilizada para mover el vehículo procede de su batería, lo que permite realizar cualquier desplazamiento sin consumir combustible y sin generar emisiones. A ello se suma una mecánica más sencilla, con menor coste de mantenimiento con respecto a otros tipos de vehículo, así como una experiencia de conducción caracterizada por la respuesta inmediata, la suavidad y el silencio.
El acceso habitual a un punto de carga es, de nuevo, uno de los factores determinantes. Poder recargar el vehículo durante las horas en las que permanece estacionado, especialmente en casa o en el lugar de trabajo, permite comenzar cada jornada con autonomía suficiente para afrontar los desplazamientos cotidianos sin necesidad de recurrir habitualmente a la infraestructura pública. Las tarifas eléctricas con discriminación horaria permiten, además, concentrar la recarga en los periodos de menor coste y reducir todavía más el gasto energético asociado al uso diario.
A las ventajas de utilización se suman las asociadas a la etiqueta Cero de la DGT (también presentes en los híbridos enchufables), que pueden incluir facilidades para acceder a determinadas zonas urbanas y bonificaciones o exenciones en el estacionamiento regulado e Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica, dependiendo de las ordenanzas de cada municipio.
En los viajes de medios y larga distancia es donde la elección frente a un híbrido enchufable requiere valorar con mayor atención los hábitos de cada usuario. Un eléctrico también permite afrontar este tipo de recorridos, pero hace necesario tener en cuenta la autonomía disponible y la ubicación de los puntos de carga a lo largo del trayecto. Para quien realice estos viajes de manera ocasional y pueda integrar la recarga con facilidad en su planificación, esta circunstancia puede tener un impacto reducido; Sin embargo, para quien recorre largas distancias con mucha frecuencia, la flexibilidad adicional del híbrido enchufable puede resultar más adecuada, especialmente si tenemos en cuenta la autonomía combinada de hasta 1.040 kilómetros del LEPAS L8 Súper Híbrido.
