Con una carrocería baja y ancha, una postura radical y una motorización eléctrica, recuerda en todos los aspectos a un coche de rally moderno
Durante los últimos cinco años, Renault ha estado explorando sus 128 años de historia, reinterpretando algunos de sus modelos más emblemáticos mediante creaciones únicas. Con estos proyectos, la marca sigue dando vida a su patrimonio, a la espera de la apertura del futuro museo Renault Collections en Flins dentro de aproximadamente quince meses, donde estos vehículos estarán accesibles al público general.
Este ejercicio de diseño busca reinventar el Renault 8 Gordini para nuestros días. El objetivo de este coupé es emocionar y despertar la imaginación de todos los apasionados del automóvil. Y cuando hablo de emoción, no me refiero a la nostalgia, sino a una auténtica pasión por los coches.

Un patrimonio vivo excepcional
Renault 8 Gordini Concept no es solo un homenaje a un icono del automovilismo francés. También demuestra cómo Renault mantiene vivo su patrimonio. En los últimos años, la marca ha reinventado algunos de sus modelos más emblemáticos mediante diseños únicos que crean un diálogo entre pasado y futuro.
Renault 8 Gordini Concept forma parte de este enfoque. Este prototipo está destinado a convertirse en parte de la historia y del patrimonio de la marca, junto a vehículos históricos, archivos y obras de arte que se reunirán en el futuro museo Renault Collections de Flins, cuya apertura al público está prevista dentro de unos quince meses.
Un icono como inspiración
Lanzado en 1964, el Renault 8 Gordini incorporaba un motor trasero de 95 CV y arquitectura de propulsión trasera. Ofrecía auténticas prestaciones de competición, aunque exigía un alto nivel de conducción. Era eficaz, pero exigente. Renault 8 Gordini, conocido cariñosamente como «la Gorde», fue una excelente escuela para toda una generación de pilotos, entre ellos Jean Ragnotti.
Al asociar el nombre Gordini a una versión deportiva de un modelo de serie, Renault democratizó las altas prestaciones una década antes de que surgiera el fenómeno GTI. Su característica doble franja blanca se convirtió rápidamente en un símbolo. Siguiendo una filosofía similar, Renault vuelve hoy sobre este modelo legendario con un proyecto exploratorio destinado a entusiasmar a los aficionados de todo el mundo.
Diseño 100% Renault
A diferencia del show car R17, fruto de una colaboración entre el diseñador Ora Ito y los equipos de diseño de la marca, el Renault 8 Gordini Concept ha sido concebido íntegramente por Renault. El proyecto comenzó con un concurso interno en Renault Design que generó un enorme entusiasmo: más de 300 bocetos fueron presentados espontáneamente por los diseñadores de la marca.

Se exploraron todas las vías posibles: desde interpretaciones retro clásicas hasta propuestas futuristas, pasando por conceptos que combinaban patrimonio y modernidad o diseños inspirados en los GT. De estas más de 300 propuestas se seleccionaron dos proyectos para desarrollar maquetas a escala 2:5. La comparación de ambos permitió crear una nueva propuesta que reuniera lo mejor de cada una.
Medidas de competición
El Renault 8 Gordini Concept mide 4,12 metros de largo, 1,88 metros de ancho y 1,27 metros de alto, con proporciones especialmente compactas y dinámicas. Equipa llantas de 19 pulgadas delante y de 20 pulgadas detrás, asentándose sobre el asfalto como un auténtico coche de rally actual.
Este coupé de dos puertas es mucho más dinámico que el modelo original de cuatro puertas. Su frontal agresivo, acentuado por una firma en forma de V y seis faros, refuerza su personalidad. La zaga es ancha, musculosa y fuertemente esculpida, evocando la arquitectura de motor trasero y propulsión que caracterizaba al modelo original. La diferencia es que ahora está impulsado por un motor eléctrico de 270 CV. Para reforzar aún más su carácter deportivo, la parte trasera presenta una ligera inclinación descendente, inexistente en el modelo histórico.
Espíritu rebelde y deportivo “café racer”
Renault 8 Gordini Concept se inspira en la tendencia «café racer», actualmente muy popular en el mundo de las motocicletas personalizadas. La idea consiste en modernizar vehículos clásicos eliminando todo lo superfluo y resaltando la belleza de los materiales y de los elementos mecánicos. Este enfoque ya se aplicó en Renault 5 Turbo 3E.
En Renault 8 Gordini Concept, este planteamiento se traduce en la eliminación de elementos innecesarios, incluso de ciertas piezas decorativas heredadas del modelo original. Por ejemplo, la antigua moldura cromada lateral está ahora integrada directamente en la carrocería y adopta la forma de una línea de tensión que parece surgir del interior del vehículo. Asimismo, se han eliminado numerosas líneas de unión para reforzar la pureza escultórica del diseño. El frontal, por ejemplo, carece de junta visible para el capó, que puede desmontarse de una sola pieza como en algunos coches de competición.
Un interior elegante y depurado.
El interior del Renault 8 Gordini Concept reinterpreta el original con una estética mucho más atrevida. El cuadro de instrumentos sigue recorriendo el ancho del habitáculo, mientras que el salpicadero adopta la forma de una banda horizontal de aluminio cepillado que sirve de soporte a relojes circulares cuyos horribles marcos evocan el diseño tridimensional de los faros.

Fiel al espíritu «café racer», los materiales plásticos se sustituyen por aluminio cepillado y superficies tapizadas en Alcantara®, creando un contraste refinado. El diseño minimalista elimina cualquier distracción y sitúa la conducción en el centro de la experiencia. El único elemento que llama realmente la atención es el punto rojo del botón del cronómetro situado en el centro del salpicadero.
Los pespuntes de los paneles de las puertas evocan los bordillos de un circuito de carreras, mientras que los asientos baquet reinterpretan gráficamente los del modelo original. La parte central de asiento y respaldo está revestida de pana azul, contrastando con las zonas negras y grabando los antiguos asientos planos sin reposacabezas.
El carbono utilizado en la carrocería desaparece del habitáculo. Los indicadores circulares son pantallas digitales que parecen flotar sobre el salpicadero de aluminio cepillado, aportando una atmósfera tecnológica reforzada por la iluminación ambiental indirecta.
El tradicional panel metálico con relojes circulares se ha reposicionado horizontalmente para sostener una serie de pantallas redondas perfectamente alineadas. El resultado es un diseño más moderno y elegante que mantiene un vínculo claro con el pasado. Todo el interior se sitúa bajo una línea envolvente que aporta pureza visual y ofrece al conductor un campo de visión completamente despejado.