No busca la mayor autonomía, ni unas prestaciones de deportivo, tampoco quiere ser el más refinado… busca la mejor relación calidad/precio…. y lo consigue
Cuando hablamos de un coche eléctrico, parece que la conversación siempre acaba en el mismo punto: autonomía. Es un debate que trae mucha controversia y, lo que siempre hemos dicho en PasionporelMotor: depende de tus necesidades.
Cuantos más kilómetros, mejor. Cuanto más grande sea la batería, mejor. Y si podemos superar los 500 kilómetros, todavía mejor. Pero ¿realmente necesitamos tanta autonomía? Tal vez, solo necesitemos 200, que son los que hacemos diarios de casa al trabajo y del trabajo a casa… además con la posibilidad de poder cargarlo mientras trabajamos…
Con esta pregunta nos ponemos al volante del Leapmotor B10 con batería de 56,2 kWh, la versión de acceso a la gama eléctrica del SUV compacto de la marca china. Y precisamente aquí está lo interesante.
Sus cifras son claras: 218 CV, tracción trasera, un equipamiento muy completo, mucho espacio interior y una autonomía homologada de 361 kilómetros, todo ello con un precio considerablemente contenido.
Y después de conocerlo, tengo bastante claro que puede ser una de esas compras en las que conviene pensar menos en lo que dice la ficha técnica y más en cómo vamos a utilizar realmente el coche. Porque quizá 361 kilómetros sean suficientes para mucha más gente de la que pensamos.

Un SUV que no llama la atención
El Leapmotor B10 mide 4,515 metros de longitud, 1,855 metros de anchura y 1,655 metros de altura, con una batalla de 2,735 metros. Estamos, por tanto, ante un SUV compacto de pleno derecho. Su diseño sigue la filosofía que Leapmotor está aplicando a sus últimos modelos: líneas limpias, superficies muy suaves y pocos elementos innecesarios y no busca ofrecer un diseño llamativo ni agresivo.
Tampoco necesita recurrir a una parrilla gigantesca, cromados o formas excesivamente llamativas para demostrar que estamos ante un coche eléctrico. Y esto gusta a mucha gente. El frontal está dominado por unos grupos ópticos muy finos y una superficie prácticamente cerrada, mientras que en la parte posterior encontramos una firma luminosa horizontal que contribuye a darle una imagen bastante moderna.
Su diseño es suficientemente moderno para no parecer antiguo dentro de unos años, pero tampoco recurre a soluciones demasiado extravagantes. Es un coche que puede encajar perfectamente tanto en una ciudad como delante de la puerta de una casa.
Un interior que sorprende por espacio
Si hay algo que me ha llamado especialmente la atención del B10 es el aprovechamiento del habitáculo. Un coche de los que podemos catalogar como grande en su espacio interior. Los 2,735 metros de batalla permiten disponer de unas plazas traseras realmente amplias para tratarse de un SUV de este tamaño. Dos adultos viajarán cómodamente detrás y hay suficiente espacio para las piernas y además, el suelo prácticamente plano ayuda cuando necesitamos utilizar la plaza central, por lo que deja de ser meramente testimonial como ocurre en otros muchos modelos.
Y aquí aparece otro elemento que contribuye mucho a la sensación de amplitud: el enorme techo panorámico. El B10 dispone de un techo de cristal de aproximadamente 1,8 m², acompañado de una cortinilla eléctrica. La sensación es la de estar sentado en un coche más grande de lo que realmente es. Y eso, para una familia, puede ser mucho más importante que tener mucho más kilómetros de autonomía.

Tecnología por todas partes
Una de las grandes ventajas del B10 es que no da la sensación de ser un coche de acceso a gama o de un segmento bajo. Incluso esta versión de batería pequeña cuenta con una dotación tecnológica bastante importante.
Entre otras cosas encontramos:
- Pantalla central de 14,6 pulgadas.
- Instrumentación digital de 8,8 pulgadas.
- Cámara de 360 grados.
- Techo panorámico.
- Cortinilla eléctrica.
- Llantas de 18 pulgadas.
- Apple CarPlay.
- Android Auto.
- Sistemas avanzados de asistencia a la conducción.
- Actualizaciones OTA.
- Acceso mediante llave inteligente/NFC.
La marca habla de 17 funciones de ayuda a la conducción integradas en la arquitectura Leap 3.5. Y aquí aparece uno de los puntos fuertes del B10: no tienes que comprar la versión más cara para disfrutar de un coche tecnológicamente completo.

430 litros para el equipaje
El maletero ofrece alrededor de 430 litros en esta configuración. No es una cifra récord dentro de la categoría, pero sí suficiente para el uso habitual de una familia. Dos maletas grandes y varias bolsas no plantean problemas.
Y, con los asientos posteriores abatidos, la capacidad aumenta considerablemente. Aquí tampoco estamos ante un coche que pretenda ser el líder absoluto. Simplemente cumple.
Este “debilidad” que encontramos en la capacidad del maletero es debido a que LeapMotor ha preferido dotar de más espacio libre a los pasajeros antes que buscar una cifra espectacular de capacidad de maletero.
218 CV y tracción trasera: la combinación inesperada
Y llegamos a una de las características que más nos llama la atención del B10. 218 CV y tracción trasera. El motor eléctrico desarrolla 160 kW, equivalentes a 218 CV, y 240 Nm de par máximo. La aceleración de 0 a 100 km/h se sitúa en 8 segundos y la velocidad máxima está limitada a 170 km/h. Son cifras más que suficientes. De hecho, probablemente sean más de lo que necesita la mayoría de los compradores.
El B10 no tiene aspiraciones deportivas, pero la respuesta instantánea del motor eléctrico hace que el coche tenga siempre una reserva de potencia suficiente para incorporarnos a una carretera, adelantar o salir de una intersección. Además la tracción trasera aporta un comportamiento particularmente interesante.
La batería pequeña: 56,2 kWh
Aquí está el verdadero protagonista de nuestra prueba. El B10 puede equipar una batería de 56,2 kWh, de tecnología LFP, que proporciona una autonomía homologada de 361 kilómetros WLTP.

¿Merece realmente la pena pagar más por conseguir más kilómetros de autonomía?
Mi respuesta sería: depende de cómo utilices el coche. Como digo siempre, depende de tus necesidades.
Si el B10 va a ser principalmente nuestro vehículo diario, con desplazamientos urbanos, carreteras secundarias y algún viaje ocasional, los 361 kilómetros pueden ser suficientes. Si hacemos viajes largos constantemente, la batería grande empieza a tener mucho más sentido.
Pero para una utilización normal, la batería pequeña tiene otra ventaja y es que el B10 pesa 65 kilos menos. No parece demasiado, pero en un coche eléctrico cada kilo cuenta. Una batería más pequeña significa menos peso que mover y, además, un coche algo más ágil. No estamos ante una diferencia que transforme el B10 en un deportivo y esos 65 kilos se transformen en cifras espectaculares de prestaciones, pero sí contribuye a que esta versión tenga bastante sentido.

¿Son reales los 361 kilómetros?
Aquí tenemos que ser muy claros. Y añadimos que depende de las circustancias en las que no movamos. Los 361 kilómetros son WLTP.
Y como ocurre con cualquier coche eléctrico, esa cifra no debemos interpretarla como una autonomía garantizada en todas las circunstancias. En ciudad y recorridos urbanos podemos acercarnos bastante a la cifra homologada.En carretera convencional también podemos conseguir resultados razonables.
La cosa cambia cuando entramos en autopista y mantenemos velocidades elevadas, el consumo aumenta y la autonomía disminuye. Es una circunstancia lógica ya que en estas condiciones en el 90 % del tiempo solo hay gasto y no ha regeneración salvo en largas pendientes de bajada o en alguna frenada puntual.
La ficha oficial sitúa el consumo WLTP en aproximadamente 17,2 kWh/100 km.
Por tanto, yo utilizaría el B10 pensando más en una autonomía realista de alrededor de 250-300 kilómetros dependiendo de las condiciones, dejando los 361 km para circunstancias especialmente favorables. Y precisamente ahí está la clave. Si tus desplazamientos diarios son de 50, 80 o incluso 100 kilómetros, la autonomía disponible es más que suficiente.
Recarga del B10
La batería pequeña admite carga en corriente alterna de hasta 11 kW. En corriente continua alcanza 140 kW. Según los datos técnicos oficiales, puede pasar aproximadamente del 30 al 80 % en unos 20 minutos en condiciones adecuadas y esto es importante.
Un dato a tener en cuenta es que disponer de una batería pequeña no significa necesariamente pasar más tiempo parado. De hecho, para muchos usuarios puede ser más interesante disponer de una batería algo menor y recuperar autonomía rápidamente que llevar una batería enorme que rara vez vamos a utilizar completamente.
Evidentemente, todo depende de disponer de un cargador rápido compatible.
Pero para viajar, esos 140 kW son suficientes para que las paradas puedan mantenerse dentro de unos tiempos razonables.
En casa es donde realmente tiene sentido
Y aquí es donde creo que debemos analizar el B10 de 56,2 kWh. Si disponemos de un cargador doméstico de 11 kW, podemos cargar el coche durante la noche. Y al día siguiente tendremos prácticamente toda la autonomía disponible.
Para alguien que hace 40, 60 o 80 kilómetros diarios, esto significa que el coche puede pasar varios días sin necesitar una carga completa. En ese escenario, la batería pequeña deja de parecer pequeña. Simplemente es una batería adecuada al uso que estamos haciendo del coche.
Volvemos a lo mismo… si es un coche que se adapta a nuestras necesidades y circunstancias, es nuestro coche.

Conducción
El B10 es, ante todo, un coche cómodo. La suspensión utiliza un esquema McPherson delante y multibrazo detrás, una solución que ayuda a conseguir un buen equilibrio entre confort y comportamiento. Y eso se nota.
La suspensión absorbe bien los pequeños baches y el coche transmite una sensación de aplomo bastante agradable. La dirección es bastante ligera y filtrada, por lo que quien busque sensaciones al volante probablemente encontrará otros modelos más comunicativos.
Ciudad
Aquí el B10 de 56,2 kWh tiene mucho sentido. La conducción eléctrica es suave y no tenemos la necesidad de hacer cambios de marcha. La respuesta del acelerador es inmediata y permite buenas aceleraciones y en muchos casos nos puede evitar más de un problema.
La posición de conducción elevada, típica de estos coches, permite una gran visibilidad y la posibilidad de controlar el entorno que nos rodea en todo momento. Un punto más a añadir al B10 es que las cámaras y los asistentes a la conducción facilitan en gran medida todas las maniobras.
Carretera y Autopista
Podríamos catalogar la conducción en todo tipo de carreteras como bastante agradable. Cómodo, fácil, buena visibilidad, buena respuesta mecánica. La propulsión trasera, el centro de gravedad bajo y la suspensión trasera multibrazo ayudan a que el coche tenga un comportamiento estable.
No transmite una sensación deportiva pero si una gran comodidad. El B10 invita a una conducción relajada y a disfrutar de la misma. Con el paso de los kilómetros se agradece ya que no tienes sensación de cansancio.
En la autopista las cosas cambian y aquí es el único punto donde la batería juega un papel principal. Con 361 kilómetros WLTP, el B10 de 56,2 kWh no es el coche que elegiría alguien que realiza constantemente viajes de 500 o 600 kilómetros.
En autopista, especialmente a velocidades elevadas, tendremos que planificar las paradas de carga. Y esta es precisamente la gran diferencia con otros coches de más autonomía. No es que el pequeño sea malo. Es que el grande resulta más cómodo para viajar.
Por eso la elección entre ambas versiones no debería hacerse pensando en cuál es «mejor». Volvemos a la misma pregunta: ¿Cuáles son mis necesidades?

El precio: aquí está la clave
El B10 de 56,2 kWh aparece actualmente con un precio de tarifa de 29.900 euros en el acabado Life/Pro. Pero las promociones comerciales pueden reducir considerablemente esa cantidad. Algunas ofertas publicadas actualmente sitúan el precio efectivo incluso alrededor de los 22.500 euros, dependiendo de financiación, promociones y ayudas aplicables.
Y aquí el B10 empieza a ser realmente difícil de ignorar. Porque estamos hablando de un SUV de 4,5 metros con todos estos puntos clave: 218 CV; Tracción trasera; Pantalla de 14,6 pulgadas; Cámara 360º; Techo panorámico; Llantas de 18 pulgadas; y 361 kilómetros WLTP.
Por ese dinero, la competencia empieza a tenerlo complicado.
La marca y el respaldo
Aquí aparece otro factor importante. Leapmotor tiene detrás a Stellantis, y eso cambia mucho la percepción de la marca en Europa y la colaboración no se limita a la comercialización.
La marca ha ido integrándose progresivamente en la estructura industrial europea y el B10 se ha convertido en uno de los modelos clave de esta estrategia. Esto es importante para quien todavía tenga dudas sobre la red comercial, posventa o disponibilidad de recambios. Leapmotor ya no llega a Europa como un fabricante completamente aislado y eso puede ser uno de los factores que más ayude a la marca a crecer.
Sus principales rivales
El B10 juega en una categoría especialmente complicada.
SUV eléctricos compactos donde encontramos cada vez más alternativas.
| Modelo | Potencia aprox. | Autonomía WLTP | Lo mejor |
| Leapmotor B10 56,2 kWh | 218 CV | 361 km | Precio/equipamiento |
| BYD Atto 3 | 204 CV | ~420 km | Calidad/equipamiento |
| MG S5 EV | hasta 231 CV | hasta ~480 km | Autonomía/precio |
| Kia EV3 | 204 CV | hasta ~605 km | Eficiencia/autonomía |
| Volkswagen ID.4 | hasta 286 CV | hasta ~550 km | Habitabilidad/marca |
La ventaja del Leapmotor no está necesariamente en ganar cada apartado.
Está en conseguir un equilibrio extraordinariamente bueno entre precio, potencia, equipamiento y espacio.
Puntos a favor del Leapmotor B10 56,2 kWh
⭐ Relación calidad/precio
Es probablemente su principal argumento.
⭐ Motor de 218 CV
Potencia más que suficiente para cualquier situación.
⭐ Tracción trasera
Un elemento diferenciador frente a buena parte de sus rivales.
⭐ Habitabilidad
Las plazas traseras sorprenden.
⭐ Equipamiento
La versión de acceso ya viene muy completa.
⭐ Confort
Es un coche agradable para utilizar todos los días.
⭐ Peso
Los 65 kg menos respecto a la batería grande son un pequeño punto a favor.
CONCLUSIÓN
El Leapmotor B10 de 56,2 kWh me ha dejado una sensación bastante clara. No es el SUV eléctrico con mayor autonomía ni el más el más refinado. Pero tampoco necesita serlo. Porque su verdadera virtud está en otra parte.
El equilibrio: Tenemos un SUV de 4,5 metros, 218 CV, propulsión trasera, un interior espacioso, muchísimo equipamiento y una batería de 56,2 kWh que ofrece hasta 361 kilómetros WLTP. Y todo esto por un precio que puede resultar especialmente competitivo cuando entran en juego las promociones y ayudas.
